viernes, 22 de mayo de 2009

Escrache a la U.C.E.P (Unidad de control del espacio público...bah del que queda)

El 21 de Mayo a las 17.00 hubo una concentración en el Obelisco de diferentes organizaciones sociales, espacios, colectivos para marchar hasta Carlos Pellegrini y Sarmiento, donde se ubican las oficinas de la nefasta U.C.E.P. Tal como viene llevando adelante el gobierno macrista, con su política de espacios públicos cero(más educación pública cero, salud pública cero...parece que la palabra público lo irrita un poco a Mauricio), creó un órgano que podría denominarse a esta altura como para policias al mejor estilo grupo de tareas para mantener las calles ´´limpias´´.
Así que si andas por las calles de la Ciudad de Buenos Aires fijate de no ser interceptado por uno de estos muchachitos... que además de andar de civil, no son para nada amables...sino preguntenles a los/as vecinos/as de Constitución, que pasa debaje del Puente, o a los compañeros/as de la Huerta Orgazmika, o todos/as lo que venimos sufriendo el asedio de estas patotas.
Con ustedes la U.C.E.P...con ustedes el Gobierno Pro...

Camión hidrante vs. zanquero pacifísta... no hay mejor arma que esa









Vos, sí el de rayas, el que se arregla para la foto...sabemos que sos de la U.C.E.P








Los fantasmas del macrismo...aparecen de noche a irrumpir los sueños e instalar el miedo


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Reflexiones al pie...

Los invisibles

La gente camina, apurada, los rostros compungidos, los ceños muy fruncidos, no hay registro… ni del otro ni de uno mismo. Empujones, tropiezos, caídas, nada detiene la autómata marcha de los invisibles. Mientras recorren las angostas partes de ciudad que les permiten pisar, mirando al suelo o en el mejor de los casos, absortos en alguna poesía hecha mercancía o en los pensamientos alborotados que el cerebro adiestrado deja ver la luz de vez en cuando, aparecen manchas como una gran epidemia.

Alguien nace, alguien llora, alguien cae, alguien es atrincherado por querer dormir en un techo, alguien es preso en su ciudad y se detiene a mirar el panorama. Y esos colores que van pintando la invisibilidad, y ese loco, niño, delirante que se le ha ocurrido frenar a observar aparecen como sospechosos. Porque en este mundo invisible está terminantemente prohibido detenerse, es un crimen mirar a los otros y a lo que sucede mientras nadie ve. Pero la curiosidad es la mayor plaga de la humanidad, decía mi abuela, y los pequeños son los primeros en contagiársela.

´´ Mamá, ¿por qué ese nene come de la basura? A mi nunca me dejas agarrar nada de la basura, y tampoco me dejas comer con las manos sucias… ¿Él no tiene mamá? Además cuando quiero comer en mi pieza tampoco me dejas y él está comiendo en la calle…mamá…maaa…´´

La madre no contesta, solo atina a mirar al crío y refunfuñar tironeándolo del brazo para que no mire más, con la esperanza que sacándole de sus ojos esas imágenes olvidé lo que vio, para que vuelva al rebaño, para quitarle esas ganas desenfrenadas de entender y de sorprenderse por lo que pasa a su alrededor, y le parece tan extraño… para que se olvide de preguntar tanto.

Piensa esta invisible: ´´ Pero claro, cómo explicarle algo a alguien cuando uno nunca pensó en eso. Cuando uno nunca se preguntó por lo que otros sí, cuando a uno le parece lo más normal, cómo aceptar que un insolente mocoso cuestione la extirpe y razón de ser de este mundo de invisibles… ¡Intolerable! Es más, habría que acabar con esos que dan motivos a perder el tiempo. Desaparecerlos, ocultarlos, llevarlos a los confines del mundo para que nadie más los vea. Pero… momento… creo que eso ya lo han intentado, ¿no? Ya los han desparecido, los han ocultado en diferentes instituciones, los han llevado a las han obligado a irse, a exiliarse, y… vuelven, renacen de sus propias cenizas. Sería tanto mejor si no estuvieran, si no nos molestarán a los ojos, a los sentidos, como moscas… Viviríamos todos tanto más felices, más tranquilos, sin preguntas, sin preocupaciones, sin obstáculos para concretar la marcha hacia… hacia… hacia… ¿Hacia dónde? ¿Hacia adonde era que marchábamos? Creo que con todo esto perdimos el rumbo… ¿O alguna vez lo tuvimos? ¿Fuimos en algún momento concientes de a dónde nos dirigíamos? ¿Elegimos esa dirección, esa manera de caminar, esos tiempos? ¿A dónde queremos llegar tan apurados? ¿Qué es eso tan importante que no nos permite pararnos a mirar a nuestro alrededor y ver que no somos invisibles, que nadie es invisible, que nada es invisible? ¡NO SOMOS INVISIBLES!´´

Una inmensa desesperación se apodera de ella, tiene ganas de agarrar de los brazos a cada uno y una de los y las ex invisibles y decirles ¡NO SOMOS INVISIBLES! … Zamarrearlos con fuerza, despertarlos de su letargo, mostrarles que ese camino no conduce a ningún lugar, que la marcha es sólo ficticia, que están hace años dando vuelta en círculo sobre una historia que se repite. Y piensa la visible, que quizás haya en el globo otra u otro que también haya despertado, y empieza a buscarlo o buscarla, porque si esto se le ocurrió a ella tal vez también se encendió en la cabeza de alguien más… Y así la ex invisible sigue caminando, con mucho más peso que antes, deteniéndose a cada paso, volviéndose a mirar a las manchas (como ella) que cada vez son más y más grandes. A veces se arrepiente de haber descubierto semejante cosa, a veces prefería no mirar más, pero ya no puede, porque las manchas están y ella es una más… Y aunque esta marcha sea más dolorosa, más cuesta arriba, sabe que el norte que persigue no lo camina sola, sino con otros y otras que también lo buscan y se buscan, y que ese norte quizás es sur y que es diferente, y es de colores.